Nuestra historia
Un café digno de la realeza
La historia de Caffè Borbone se remonta al 10 de mayo de 1734, cuando Carlos III de Borbón se detuvo en el monasterio de San Francesco di Paola, en Nápoles. Los monjes le ofrecieron café — una bebida entonces desconocida en esas tierras. El soberano quedó cautivado por su aroma intenso y su sabor profundo, declarándolo sano y delicioso.
Inspirado en esa leyenda, Massimo Renda fundó en 1997 en Caivano, Nápoles, la empresa Aromatika S.r.l., con una misión clara: llevar el auténtico sabor del espresso napolitano a cada hogar. El nombre 'Borbone' fue autorizado expresamente por el Príncipe Carlo de Borbón como homenaje a esa tradición real.
En menos de tres décadas, Caffè Borbone pasó de ser una pequeña tostadora local a convertirse en una de las marcas de café más vendidas de Italia, procesando más de 96 toneladas de granos por día y exportando a los principales mercados internacionales.